Mientras que, por dentro, sabes que todo está mal, que extrañas en realidad a una sola persona, que nunca pudiste besar ni querer a alguien con la misma intensidad que a esa persona, que nadie le llega a los talones, que lo único que estás haciendo es matar el tiempo a lo bobo...
Pero esa persona a la cual extrañas no es tan perfecta como tenes grabado en tu mente, esa persona te hacía enojar: porque prefería la joda antes que verte a vos, esa persona te hacía sufrir porque era cruel. Entonces, querida mía: Abrí los ojos, no todo está terminado, y aunque la historia parece repetirse una y otra vez, sólo que con distintas caras, nombres, cuerpos, momentos... Va a llegar alguien que sí va a valer la pena, que te va a demostrar porqué con los otros no funcionó, porque lo conociste en ese momento y no antes.
Porque todos esos momentos de dolor, todo lo que atravesaste te ayudan a crecer, a mejorar, a convertirte vos en la persona ideal, para la aquel que vos consideras ideal.
Por ahora, sólo queda enfocarse, dejarse llevar, sonreír, besar, querer... como si no hubiera un mañana.
¿De qué sirve tener un corazón intacto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario